5 consejos para viajar con amigos (y no querer matarlos)

Descubrir nuevos lugares con personas a las que aprecias es una gozada: podéis seguir con vuestras bromas habituales, inventar nuevas, ¡pasar el día haciendo cosas divertidas! Y además, todo parece más fácil porque las responsabilidades son compartidas, os enfrentáis a los problemas en grupo y lo que en solitario te daría miedo, con tus amigos es sólo parte de la aventura.

¿O no?

Los telediarios suelen explicarnos en estas fechas que el verano es la época donde se producen más divorcios porque las parejas no están acostumbradas a pasar tanto tiempo juntas. Vale, tus amigos y tú no sois un matrimonio, pero que levante la mano el que no haya tenido roces en algún viaje en grupo.

Para evitarlo, toma nota:

1. Las cosas claras

Aunque seáis amigos, vuestros gustos no serán exactamente iguales. Aseguraos antes de embarcaros en un viaje que tenéis claro qué es lo que queréis hacer. Puede que tú te mueras por visitar todos los museos de una ciudad y a tus amigos les apetezca más pasear o ir a la playa. Si no llegáis a un acuerdo, también podéis separaros por un rato y que cada cual dedique esas horas a lo que más le apetezca. ¡Así tendréis de qué hablar durante la cena!

2. Be water, my friend

La flexibilidad y la adaptabilidad son básicas en cualquier relación social. Pero especialmente importantes en los viajes si quieres evitar discusiones. Si surgen diferencias (pongamos, por ejemplo, que uno de tus amigos se muere de ganas de alquilar unas bicis y a ti no te apetece lo más mínimo) no saltes a la primera de cambio. Si la única pega que tienes es que no te apetece, a lo mejor ganas más dejándote llevar. Puede que acabéis pasándooslo bien… y cuando tú te pongas tiquismiquis, tus amigos serán más comprensivos.

3. Respeta el espacio de los demás

Os habéis ido de viaje en grupo, quizá sólo por un fin de semana. Pero todos necesitamos algo de privacidad, hasta en periodos cortos: para echar una siestecita, para chatear con nuestra familia, para darnos una larga ducha, o puede que sólo para perdernos un rato en Internet. Desconectar un ratito del grupo os sentará bien.

4. Poderoso caballero es Don Dinero

El dinero es seguramente uno de los motivos más habituales de discusión, de viaje o no. Así que alerta. No está de más comentar cuánto os gustaría gastaros al día en comida, entradas y otras pequeñas cosas. Si tenéis que sacar moneda local, para evitar comisiones, una persona del grupo puede encargarse de administrar el dinero y después pasar cuentas (gracias, Sandra). Si no os gusta esta opción, podéis calcular a la vieja usanza cuánto debe cada uno o utilizar una app específica, como Splitwise, Billr, Divvy, A cuanto tocamos, Crowdmoney u otras.

5. La responsabilidad también es compartida

No estás viajando con tus padres, no hay una persona responsable que vaya a solucionar todos los problemas ni que deba “dirigir” el viaje. Todos sois adultos (bueno, quizá no, pero no importa), así que tenéis que aprender a compartir la responsabilidad y las decisiones. Por ejemplo, de confirmar que habéis hecho el check-in y tenéis los billetes listos. ¡Un buen ejercicio democrático!

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