Aquitania es alucinante, pero no se lo digas a nadie

Encajada entre los Pirineos y el Oceáno Atlántico, Aquitania (Aquitaine) es una región histórica de Francia que tiene mucho por visitar. Tras la reforma de las regiones francesas de 2014, Aquitania se unió a los departamentos de Limousin y Poitou-Charentes formando la “Nouvelle Aquitaine”, ampliando todavía más la enorme cantidad de lugares que conocer de esta región del suroeste francés. Sin embargo, esta zona queda muchas veces eclipsada por otros lugares más conocidos o más turísticos de nuestro país vecino.

Hoy queremos contarte por qué pensamos que Aquitania es alucinante. Y ya que parece que esta región sigue siendo un secreto para el turismo de masas, ¡ssht! Te pedimos que no se lo digas a nadie. Porque no hará falta. Tus fotos y tu cara de satisfacción serán más que suficientes para que tus amigos quieran venir. Estos son los tres lugares que más nos gustan de Aquitania:

 

#1 Burdeos

La capital aquitana, Bordeaux hace honor a su nombre (literalmente, “borde de las aguas”) y crece en las márgenes del río Garona, que llega a esta ciudad tras atravesar cientos de kilómetros desde su nacimiento al otro lado de la frontera, en el Valle de Arán. Te avisamos: en esta página no somos objetivos con Burdeos, ya que es un lugar en el que hemos pasado muchas temporadas y al que nos unen lazos afectivos y familiares. Pero la UNESCO sí lo es, y en 2007 la declaró como Patrimonio Mundial por la armonía de su urbanismo y arquitectura clásica y neoclásica, que se ha cuidado durante más de dos siglos.

El centro histórico de esta antigua ciudad portuaria es fantástico para dar un paseo y sentarse a disfrutar de un café y un cannelé tras admirar sus monumentos. Después de París, Burdeos es la ciudad francesa con más monumentos protegidos. No te pierdas:

  • La Grosse Cloche, una de las antiguas puertas fortificadas;
  • le Pont de Pierre que mandó construir Napoléon (y cuya leyenda urbana –falsa, pero graciosa– dice que tiene tantos arcos como letras su nombre, “Napoleon Bonaparte”, 17);
  • la Place de la Bourse, con el nuevo pero sorprendente Miroir d’Eau (Espejo de agua), que se ha convertido en el lugar más fotografiado de la ciudad.

 

#2 La Bahía de Arcachon

Probablemente, uno de los mejores lugares del mundo para comer ostras, ya que aquí se producen en torno al 70% de todas las ostras que se consumen en Francia. Esta bahía de forma triangular está sembrada de pueblos pintorescos que vale la pena visitar. El principal es Arcachon, en el que te llamarán la atención las casas de la Ville d’Hiver, un barrio construido por una burguesía en plena bonanza económica a finales del siglo XIX. Cada casa se inspira de un estilo arquitectónico diferente (y, a veces, de varios a la vez) dando lugar a un efecto que no encontrarás en otro sitio. ¿La casa que tienes que buscar? Madeleine, donde se alojó Gustave Eiffel.

En esta bahía no puedes perderte la “punta” de Cap Ferret, un afilado cabo en la parte norte, ni las Cabanes Tchanquées, unas casas construidas sobre vigas de madera en medio de la bahía que te sorprenderán (¡y sólo podrás verlas si vas en una embarcación!).

 

#3 La Duna de Pyla

No estamos seguros de si hemos dejado lo mejor para el final, pero sí de que esta duna te va a encantar. Con más de 100 metros de altura y casi 3 km de extensión, ésta es la duna más grande de Europa. Queda encajada entre la recta costa atlántica y un pinar sobre el que cada año va avanzando poco a poco. Es difícil de describir la sensación de libertad al bajar corriendo hacia el mar desde la cumbre de esta montaña de arena, así que sólo podemos recomendarte que vayas a probarlo. Aquí podrás practicar diversos deportes de aventura que cobran renovado interés, como parapente o surf.

 

Aquitania tiene muchísimas más cosas que descubrir además de las que os hemos explicado aquí. Y si pensamos en este rincón del planeta a nivel administrativo, como Nouvelle-Aquitaine, todavía más, ya que es el departamento más grande de Francia. El País Vasco francés, las Landas, montones de castillos y viñedos, decenas de pueblecitos medievales (algunos que ya mencionamos aquí) y mil tesoros más. ¡Ve y cuéntanos qué es lo que más te gusta a tí de la región aquitana!

 

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