Cómo elegir una buena mochila

Todo viajero necesita una mochila en algún momento, bien para poder moverse ligero o para viajar sin facturar y con las manos libres. Como personas, las hay de todo tipo, aunque las modas (y también los precios) dictan la tendencia del momento. Actualmente vivimos un resurgir de las mochilas de estilo senderista que encarnan marcas como Herschel o Vinta.co, aunque las mochilas urbanas como las Fjällräven Kanken siguen colonizando nuestros feeds de Instagram.

¿Nuestro consejo? No te dejes llevar por las modas para elegir a tu compañera de aventuras. Y, si puedes, pruébatela antes de comprarla para asegurarte de que el tamaño es el adecuado y te sientes cómodo.

 

Qué debes tener en cuenta para elegir bien:

Las asas. Cuando te la pruebes, la mochila estará vacía o llena de materiales que apenas pesan. Pero cuando empecéis vuestra andadura juntos, lo más probable es que la llenes hasta arriba de todo tipo de cosas (¡para eso es!). Buena parte del peso de la mochila irá a parar a tus hombros a través de las asas, por lo que es importante que sean resistentes y acolchadas si no quieres que te hagan daño cuando esté llena y pese. ¡Ojo! También debes tener cuidado de ajustártelas correctamente y de no ponerte más peso del que deberías. Que se lo cuenten a Sheryl Strayed.

Para qué la quieres. No es lo mismo buscar una mochila para pasear por ciudades que para hacer senderismo. Seguro que ya lo habías tenido en cuenta, pero más allá del aspecto físico de la mochila, esta motivación debería influir en el material (impermeable o no, resistente o más delicado) y el tamaño de la mochila que escojas. Si buscas una mochila grande, toma nota: para ser de tu talla, no debería superar los límites entre la base de tu cuello y tu cadera.

El bastidor. La “espalda” de la mochila. Cuanto más rígido sea, mejor soportará la carga, pero debes remitirte de nuevo al punto anterior para decidir si necesitas que sea muy rígido o no. Actualmente también hay mochilas cuya espalda se adapta a la forma de quien la lleva o que incorporan una malla que separa la mochila de la espalda y permite mayor ventilación.

El cinturón. Una mochila con cinturón acolchado reparte mejor el peso y es más cómoda. Asegúrate de que es ancho, cómodo y de que se te ajusta bien al cuerpo.

Los compartimentos interiores. Una mochila-saco sin bolsillos interiores, laterales o superiores será bastante más incómoda que una mochila pensada para guardar objetos de diferente tamaño, peso y características.

Las cremalleras. Por favor, no te compres una mochila sin cremalleras para viajar. No sólo les estarás facilitando el trabajo a los carteristas de todo el mundo, sino que aumentas las probabilidades de que tus pertenencias se desparramen – por lo que sería una mala mochila incluso para caminar en solitario por un paraje deshabitado. Un secretito: si eres asiduo a las consignas y/o usas tu mochila en entornos urbanos, busca que las cremalleras sean dobles para poder cerrarlas con un candado.

 

¿La mochila ideal para Nuevos Nómadas? Impermeable, de montaña (aunque no sea para ir a la montaña), con todo tipo de bolsillos y de no más de 45L. ¿Cuál es la tuya?

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