Francia rural: pueblos franceses que no conocías y merece la pena visitar (Parte II)

Decíamos en una publicación anterior que Francia es un país que casi parece pensado para hacer viajes en coche y está repleto de pueblos preciosos que merece la pena visitar. Súbete de nuevo a nuestro coche virtual y empecemos una nueva ruta, esta vez por el norte:

Vannes

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En el sur de la Bretaña, Vannes podría considerarse una pequeña ciudad. Sus murallas medievales, la catedral y el puerto deportivo son algunas de las atracciones turísticas más destacadas. Pero lo que más nos gusta son las casitas típicas con entramado de madera, algunas originales del siglo XVI, que podrás encontrar en el centro histórico. Éste es un buen lugar para empezar un viaje por carretera por la bellísima Bretaña francesa y para comerte un plato de mejillones, la especialidad local.

Colmar

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¡Alsacia en estado puro! En Colmar hay que atarse bien las zapatillas y perderse por el centro histórico, admirando la arquitectura típica con vigas a la vista y casitas de colores vivos. Déjate sorprender y date un paseo nocturno: desde hace algunos años se ha habilitado un sistema de iluminación led muy curioso que contrasta con la antigüedad de las calles. Alsacia es una región con una gastronomía muy rica de influencia alemana que seguro podrás disfrutar en Colmar (sauerkraut, tartes flambées, munster, kugelhopf…); pero además, este pueblo es la capital vitivinícola de la región.

Étretat

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En la costa de Normandía, Étretat es un pueblo pequeño conocido por sus acantilados blancos, impresionantes, que tienen un arco natural muy famoso también conocido como “El ojo de la aguja”. Si conoces o te suenan los acantilados de Dover, en Reino Unido, en Étretat encontrarás que el tipo de piedra es la misma.

Saint-Malo

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Volvemos a la Bretaña para prestarle un poco de atención al norte de la región, donde se encuentra Saint-Malo, un pueblo famoso por su puerto. Sus impresionantes murallas esconden un castillo y una catedral que vale la pena visitar aunque sólo sea por fuera. Y fuera de ellas, llaman la atención unos fuertes (Fort National, Fort de la Conchée y Fort du Petit Bé) que se construyeron para proteger a la ciudad de los ataques marítimos. Los tres se erigen sobre pequeños islotes que quedan completamente aislados cuando sube la marea.

Cerca de Saint-Malo hay otros pueblos que no querríamos dejar fuera de esta lista: Dinan, Dinard y Carnac, cada uno con sus propias sorpresas que ofrecer.

 

¿Has visitado algún otro pueblo del norte de Francia que te haya gustado mucho? ¡Cuéntanoslo en los comentarios! Para conocer otros pueblos franceses que nos han gustado, pincha aquí.

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