Historias Nómadas: País Vasco

Historias Nómadas es una sección para el testimonio de otros viajeros. Siempre habrá destinos que no hayamos tenido oportunidad de visitar o rincones que se nos hayan escapado en nuestros viajes. Saber de la experiencia de otras personas es enriquecedor porque nos ayuda a entender otras maneras de viajar, otros enfoques y, por supuesto, también es muy útil para planificar nuestro viaje si algún día queremos visitar ese rincón del mundo.

Nómadas Delphine y Fabiano
Viajan en…
¡Moto! Una KTM Super Adventure S nueva que compramos dos días antes.
¿Por qué el País Vasco?
Por sus paisajes, su reputación y su gastronomía. Además, queríamos ver la arquitectura del museo Guggenheim de Bilbao.

Las Historias Nómadas no siempre tienen que suceder en la otra punta del planeta. De sobra sabemos que bien cerca de nuestras casas hay rincones bellísimos… ¡y a veces, por su cercanía, ni nos planteamos ir! Por eso hoy queremos teletransportarte a un rincón de la península adorado por sus pintxos, admirado por sus verdísimos paisajes y temido por el txirimiri continuo y un idioma para muchos incomprensible.

Vámonos al País Vasco con Delphine y Fabiano, ¡en moto!

¿Cuánto tiempo estuvisteis de viaje? ¿Os costó mucho llegar desde Barcelona?

Diez días, en total. ¡Nos lo tomamos con calma! Hicimos el viaje hasta el País Vasco en dos tramos, porque con la moto preferimos las carreteras secundarias, siempre evitamos las autopistas. Viajamos para descubrir y apreciar los paisajes, ¡no para llegar cuanto antes! El primer día llegamos hasta Ateca (Zaragoza). Fueron cuatro horas de carretera con mucho viento, así que fue algo estresante… El segundo día fue más tranquilo: viajamos desde Ateca hasta Bilbao, pero no sin antes visitar el Monasterio de Piedra, en Nuévalos, que nos encantó y recomendamos mucho.

Y en el País Vasco, ¿qué visitasteis?

Los primeros dos días, Bilbao, que nos apetecía mucho. La ventaja de viajar en moto es que te puedes mover con mucha facilidad, así que aprovechamos para conocer algunos lugares cercanos como Portugalete, Bakio, San Juan de Gaztelugatxe, Bermo y Mundaka. Después nos fuimos hasta Azkoitia, donde pasamos dos noches y desde donde exploramos Azpeitia, Zumaia, Guetaria, Zarautz y Donostia. Y no podíamos hacer un viaje al País Vasco sin dedicar también algo de tiempo a Saint Jean de Luz y a Hendaya, así que para allá que nos fuimos hacia el final de nuestra ruta.

Aunque ya no sea el País Vasco, os lo explicamos también: a la vuelta también hicimos el trayecto en dos partes y aprovechamos para conocer Huesca, el Castillo de Loarre y la estación abandonada de Canfranc.

¡Se nota que aprovechasteis el tiempo! ¿Qué os gustó más?

Los paisajes de Aragón durante el viaje de ida y de vuelta. Esa sensación de ser libre y de estar rodeado de naturaleza, en un espacio enorme sólo para nosotros. Había águilas que volaban por encima de nosotros, parecía que nos guiaban. ¡De película!

También nos gustó mucho Portugalete, ya que nuestra visita coincidió con su fiesta medieval. Bermeo nos pareció encantador y disfrutamos mucho de los pintxos. Y las formaciones rocosas de Zumaia son sencillamente impresionantes.

¿En qué es diferente viajar en moto respecto a viajar en coche? ¿Tenéis que planificar vuestros viajes con mucho tiempo?

¡La moto es mucho más divertida! Las vacaciones empiezan desde que te subes, puedes parar y aparcar dónde y cuando quieras. Es muy fácil adelantar para llegar antes en un atasco y, sobre todo, se ven paisajes que en coche no se pueden descubrir. ¡Te sientes cercano a la naturaleza!

Sin duda, hay que planificar con tiempo. Nosotros nos compramos mapas detallados de las regiones que hemos elegido y marcamos nuestro itinerario. Así nos aseguramos de tomar vías menos concurridas, de descubrir ciudades y pueblos durante el viaje. Para que no se nos haga muy largo, intentamos no circular durante más de cuatro horas cada día para aprovechar mejor nuestras vacaciones. Y, además, también paramos cada dos horas para estirar las piernas.

¿Cómo decidisteis empezar a viajar en moto? ¿Es una pasión familiar o un gusto adquirido?

Fabiano es el fan de las motos. Ya tenía una moto deportiva de una plaza, pero con esa no podíamos viajar. Así que al principio empezamos por alquilar una moto para viajar, ¡pero este año decidimos que nos íbamos a auto-regalar una moto para viajar!

 

El País Vasco es conocido, entre muchas otras cosas, porque llueve mucho. ¿Qué hacéis si llueve durante vuestros viajes en moto?

La lluvia es sin duda un problema en la moto: la visibilidad no es buena porque la visera del casco se llena de gotas, la carretera se vuelve peligrosa y, además, ¡en seguida estás calado y tienes frío!

Nosotros tuvimos suerte en el País Vasco, sólo llovió un día… pero TODO el día.

¿Cómo hacéis para llevar el equipaje en la moto?

Viajamos con sólo una moto y tenemos tres “maletas” (alforjas) que se fijan sobre el vehículo. Hay que llevarse sólo lo esencial, así que intentamos viajar en verano que hace falta menos ropa. Eso sí, ¡nunca podemos traernos nada de nuestras vacaciones porque no tenemos sitio!

Ambos venís de lejos (Delphine es francoinglesa y Fabiano es brasileño) y puede que la gastronomía del País Vasco os haya resultado diferente. ¿Qué es lo que más os ha gustado?

¡Todo! Ya conocíamos los pintxos porque están muy extendidos y en Barcelona también hay. Aunque una vez allá entendimos que en realidad no los conocíamos, ¡hay tanta variedad! Cada bar, por pequeño que sea, tiene su propia versión de cientos de pintxos. Y valga también una mención a la gastronomía aragonesa que probamos en Loarre, ¡buenísima!

¿Qué consejos le daríais a quienes quieran empezar a viajar en moto?

¡Que se lancen! Preparad el viaje, evitad las autopistas (cansan y no hay nada que ver), aprovechad para descubrir de verdad la naturaleza… Y, para empezar, nada como un pequeño viaje, un viaje de prueba.

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