Los rituales de viaje más habituales

¿Quién no tiene alguna pequeña manía? Hay quien no es capaz de ponerse a trabajar sin tener la mesa perfectamente ordenada o quien empieza los periódicos por el final.

Y en los viajes no podía ser menos.

Al parecer, Jennifer Aniston siempre entra a los aviones pisando primero con su pie derecho, y Kit Harington se siente más seguro si ha podido golpear tres veces con la mano el avión antes de subir.

Dejando de lado las extrañas supersticiones de viaje de las celebrities, en Nuevos Nómadas hemos querido recopilar cuáles son aquellas pequeñas manías o rituales de viaje más habituales, por qué los tenemos y cómo debemos afrontarlos.

 

Pre-hacer la maleta

Preparar todas las cosas que nos queremos llevar con días de antelación, comprobar si caben en nuestra maleta o cómo vamos a colocarlas en la mochila, verificar varias veces que lo tenemos todo… ¿Algún culpable en la sala? La hiper precaución a la hora de hacerte la maleta puede venirte de una mala experiencia o sencillamente de tu carácter previsor. Te evitará dolores de cabeza y favorecerá que no te olvides nada, pero no debes dejar que se convierta en una obsesión.

Psst, recuerda que tenemos 10 consejos para la maleta perfecta.

 

Paseíllo por el aeropuerto

Cuando somos viajeros habituales y estamos acostumbrados a un aeropuerto es fácil que hayamos desarrollado nuestra propia rutina. Como quien cada día antes de entrar en la oficina se detiene a por un café en el bar de la esquina, muchos viajeros no van hasta su puerta de embarque asignada sin pasar por sus lugares habituales: el quiosco internacional, la tienda de gadgets, el lavabo de la esquina que tiene más luz, los sofás frente a la televisión con perennes partidos de tenis… Dicen que somos animales de costumbres y lo cierto es que no hay nada malo en este tipo de pequeñas rutinas. Eso sí: si alguna de tus tiendas preferidas cierra o cambia algo de tu paseíllo aeroportuario, tómatelo como una oportunidad de descubrir algo nuevo en lugar de molestarte.

 

La inspección del alojamiento

No sabemos si podemos alegar al instinto de supervivencia más primario o debemos admitir que ésta es sólo una manía más. Pero uno de los rituales de viaje más habituales es inspeccionar nuestra nueva habitación o alojamiento, ya sea en busca de los elementos de aseo gratuitos, del libro de teléfonos de un hotel o de la plancha que prometía la descripción online. Lo cierto es que la explicación de por qué hacemos esto es muy sencilla: al tratarse de un lugar nuevo, nos gusta ubicar rápidamente todos los elementos de interés.

 

¿Deshacer o no deshacer?

Hay quien necesita deshacer el equipaje nada más llegar para poder sentirse cómodo y quien no soporta sacar sus pertenencias en lugar ajeno. Los primeros tienden a ser viajeros con muchos días de trayecto a sus espaldas y los segundos, muchas veces, personas que alguna vez han tenido que recoger muy rápido y han olvidado alguna cosa. Lo importante, como siempre, es sentirse cómodo.

 

Y tú, ¿tienes alguna manía viajera?

 

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