Nuestro ranking de cascadas islandesas

Si hay algo que no falta en Islandia es el agua. De hecho, no es necesario comprarla embotellada, porque es la misma que la del grifo. La pureza del agua del país hace que no sea necesario someterla a complejos tratamientos. Y la abundancia del agua islandesa no es discreta, ¡ni mucho menos! La isla está repleta de cascadas de nombre impronunciable, algunas conocidísimas y otras de fama más modesta pero, a veces, mayor belleza.

Éste es nuestro ranking personal y completamente subjetivo de las mejores cascadas de Islandia:

#1 Goðafoss

“La cascada de los dioses”, en la imagen. Goðafoss impresiona por la fuerza de sus aguas, por su forma semicircular y por su historia: en torno al año 1000, cuando se declaró la cristianización de Islandia, Þorgeir Ljósvetningagoði, un miembro del parlamento de la época, lanzó imágenes de dioses nórdicos a la cascada.

#2 Dettifoss

Con sus impresionantes 100 metros de anchura, Dettifoss es la cascada más caudalosa del país. Pese a la distancia entre los puntos de observación y la propia cascada, las probabilidades de que tu objetivo termine lleno de gotitas de agua son… totales. Dettifoss es atronadora, magnífica. Y también cinematográfica: aparece en la escena inicial de la película Prometheus.

#3 Svartifoss

Para llegar a Svartifoss hay que caminar unos dos kilómetros desde el parking del parque natural de Skaftafell, en el sureste de la isla. A diferencia de la mayoría de cascadas, que quedan prácticamente al lado del aparcamiento, ésta requiere que el viajero tenga ganas de darse un paseo. Merece la pena. Svartifoss, la cascada negra, cae entre oscuras columnas de basalto de origen volcánico que le dan un aire fantástico.

#4 Kirkjufellfoss

A los pies de la montaña Kirkujfell (la “montaña iglesia”, por su forma puntiaguda), ésta es probablemente una de las cascadas más fotografiadas de Islandia. No es grande ni espectacular, pero el telón de fondo que proporciona la montaña que le da nombre la hace especial.

#5 Gufufoss

La gran desconocida de esta lista. Gufufoss no es ni mucho menos una de las cascadas famosas de Islandia. No es la más grande, ni la más caudalosa, ni la que se encuentra en un entorno más espectacular. Pero Gufufoss aparece de repente en el camino a Seyðisfjörður, tras un puerto de montaña algo exigente, cuando la carretera comienda a descender hacia el mar por un valle bellísimo colmado de finísimas cascadas que, desde la carretera, se ven como finos hilos. Gufufoss es discreta pero preciosa.

#6 Seljalandfoss

Famosa porque el saliente de roca sobre el que se precipita deja un hueco que permite pasar por detrás, Seljalandfoss es muy alta (aunque no la más alta del país) y cae desde una altura de 60 metros. Seljalandfoss es, para muchos, la cascada islandesa más bonita. Desgraciadamente, el día que nosotros la visitamos llovía a cántaros y no pudimos disfrutarla.

#7 Skógafoss

¡De postal! Skógafoss es una cascada “perfecta”. Perfectamente rectangular, perfectamente enmarcada por unas rocas cubiertas de vegetación de un verde rabioso. Con un arcoiris también perfecto si la visitas en un día de sol. ¿Por qué entonces tan al final de la lista? Por la masificación de visitantes. Este problema, al que todos los viajeros colaboramos en parte, hace que sea imposible lograr una foto en solitario en este paraje tan singular. ¡A menos que madrugues mucho!

¿Y ya está?

No, para nada. Hay muchas más cascadas muy bonitas en Islandia. Gullfoss es muy conocida y está muy cerca de Reykjavík, Glymur es la más alta, y la salvaje Aldeyjarfoss, sólo accesible por carreteras F (para todoterrenos) es casi perfectamente simétrica y la dificultad de su acceso garantiza que no habrá masificación.

Pero viajar es descubrir, así que… ¿te animas a ir a la “caza” de cascadas islandesas? ¡Cuéntanos en los comentarios cuáles son tus preferidas!

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