Viaje en tren por el lago Léman

Frontera natural entre Francia y Suiza, el lago Léman es el más grande de Europa occidental. Encajado entre viñedos, colinas y los Alpes, en sus orillas hay mucho que visitar.  Te proponemos un viaje en tren por la parte suiza, ¿te apuntas?

Punto de partida: Ginebra

Cosmopolita hasta decir basta, Ginebra es sede de un montón de organismos internacionales: Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Organización Internacional del Trabajo, la OMS, el CERN, etc. Inevitablemente, esto hace que la ciudad sea un crisol de culturas.

Como si de una boca se tratara, Ginebra “muerde” la punta más occidental del lago Léman, que se abre con colinas verdes al norte y el impresionante Mont Blanc al sur (los días despejados se ve claramente desde la ciudad). Te proponemos un paseo al borde del lago para que puedas apreciar el Jet d’Eau, la mayor atracción de la ciudad, que como su nombre indica es… exactamente eso: un chorro de agua. Muy alto, eso sí. El plus, de noche, cuando lo iluminan de colores.

Y hora, hacia Genève Cornavin, ¡que sale el tren!

Primera parada, Nyon

¿Sabes los típicos castillos que dibujan los niños, con torres puntiagudas? En Nyon encontrarás la representación de esa fantasía, un castillo del siglo XIII con cinco perfectas torres redondas que se alzan rodeadas de viñas en la orilla del lago. Además, en esta pequeña ciudad también podrás visitar algunas ruinas romanas y el sendero del Toblerone… que, lo sentimos, no es un sendero de chocolate. Aunque sí toma el nombre de la famosa chocolatina. Se trata de un camino que recorre unas estructuras de defensa militar que se utilizaban como barrera antitanques y cuya forma recuerda mucho a la famosa chocolatina triangular. Al fin y al cabo, ¡estamos en el país del chocolate!

Si disfrutas la naturaleza, esta primera parada puede ser también un buen lugar para explorar el parque natural Jura Vadois, con más de 75 kilómetros cuadrados de bosque.

Segunda parada, Lausanne

Lausanne, o Lausana en español, es una ciudad universitaria y la capital del cantón de Vaud. Aquí tienes que calzarte bien y salir a dar un paseo por el centro histórico, cerrado al tráfico, donde hay auténticas obras de arte de la arquitectura gótica. Merece la pena hacer un esfuerzo económico (los precios suizos pican al bolsillo del visitante español) para disfrutar de algún plato típico de la región. ¡Lausanne está repleta de cafés y restaurantes! Puede que incluso te llegue la inspiración mientras disfrutas un café con vistas a los Alpes. ¿Sabías que Lord Byron venía mucho por aquí?

Tercera parada, Vevey

Todo el trayecto que te proponemos tiene unas vistas bellísimas, pero el paseo junto al lago de Vevey quita el aliento. Claro que… puede que dejes de sentirte abrumado y te entre la risa cuando llegues a la famosa Fourchette de Vevey (“tenedor de Vevey”). De nuevo, nuestros vecinos suizos son muy literales en lo que a sus monumentos se refiere. Porque tendrás ante tí el tenedor más grande del mundo, que se colocó por primera vez en 1995 delante del Alimentarium, un museo-fundación propiedad de Nestlé, pues Vevey es la sede central de tan famosa empresa. ¡Ah! Y hay una escultura más en este paseo, en honor a su habitante más famoso: Charles Chaplin, que vivió aquí los últimos 25 años de su vida.

Final del trayecto: Montreux

Nos bajamos de este tren imaginario en una ciudad que respira belle époque por los cuatro costados. Y también tuvo habitantes célebres a los que se ha homenajeado con una escultura justo al lado: aquí te encontrarás a Freddy Mercury. Si tienes oportunidad de visitarla en junio o julio, podrás disfrutar de su festival de jazz, muy apreciado en la región.

Pero, sin duda, lo que más llama la atención de Montreux es el Château de Chillon, una impresionante fortaleza redondeada que se erige en una isla junto a la orilla, bañada continuamente por las suaves olas del lago. Ahora es un museo (la entrada cuesta 12,50 francos suizos, 10,50 si eres estudiante), pero en el pasado fue residencia de condes, prisión y fuente de inspiración para Lord Byron.

 

Datos prácticos

Si te hemos convencido y te animas a hacer un viaje en tren por el lago Léman, te será útil saber que puedes comprar los billetes online en la Schweizerische Bundesbahnen (SBB). ¡Ojo! Muchos billetes, aunque lleven la hora del tren indicado, no asignan número de plaza y son válidos para cualquier tren que realice el mismo trayecto durante el mismo día. ¡Muy útil si pierdes el que pensabas coger!

 

Un comentario en “Viaje en tren por el lago Léman”

  1. ¡Qué ganas de volver a visitar Suiza! Estuve una semanita y me enamoré; el Castillo de Chillón es espectacular y el reflejo de los Alpes en el lago es un panorama de postal.

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